Acuerdo de Cooperación México-OCDE para mejorar la calidad de la educación de las escuelas mexicanas
Influencia que tiene la OCDE y la realidad
educativa en México
Ante
el contexto de la globalización, diversas organizaciones internacionales han
ganado cada vez más peso en las políticas públicas educativas de los países
como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), la Organización
de las Naciones Unidas (ONU), la Organización para la Cooperación y Desarrollo
Económico (OCDE), entre otras. Estas instituciones proponen a los países
estrategias o buenas prácticas para mejorar los sistemas educativos.
Uno de
los organismos que ha tenido más impacto en la implementación de políticas públicas
a nivel internacional ha sido la OCDE, la cual ofrece un espacio a los
gobiernos para comparar sus experiencias, problemas comunes, identificar
aspectos positivos de sus prácticas para implementar políticas nacionales que
le ayuden a mejorar su desempeño.
Son 38
países miembros de la OCDE, países de primer mundo y tercermundista quienes
responsables de gobiernos y habitantes, trabajan para establecer estándares
internacionales y proponer soluciones a diversos retos sociales, económicos y ambientales.
En la actualidad la OCDE ha generado más de 450 estándares internacionales
según datos de la Subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales.
La
OCDE siendo una organización enfocada hacia el desarrollo económico llega a
tener una mayor repercusión en las políticas internacionales basándose en 3
métodos de actuación: a) Identificación de los problemas, b) guía de reformas
antes estos problemas y c) coordinación de sus miembros, reformas que, aunque
no son impuestas, pueden ser utilizadas como propósito (Ruiz, 2020).
En
educación la OCDE consigue tener mayor influencia que las organizaciones que
son dirigidas a ella como son la UNESCO y la Asociación Internacional para la
evaluación de logros educativos (IEA), pues ha realizado investigación y
aplicación de sus propuestas en países que han alcanzado buenos promedios en
sus estándares.
México
es miembro de la OCDE desde 1994 y en la última aplicación en el 2018 del
Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) que tiene como
objetivo el analizar los cocimientos y habilidades que los alumnos adquieren y
que son necesarios para su participación en la sociedad[1], mostraron que el rendimiento
de los alumnos mexicanos está por debajo del promedio de los países de la OCDE,
ocupando el último lugar de los 38 países asociados.
No es
de admirarse ante la crisis en educación que atraviesa México que hasta el
momento no ha podido consolidar calidad y misión en su estructura o puede ser
que está en ese proceso, mientras tanto, aunque en educación básica ha
alcanzado una cobertura del 98%, no se logra que ese porcentaje de niños
concluya la educación básica y sobre todo que adquieran las competencias
básicas en lectura, escritura, matemáticas, comprensión lectora y el
razonamiento lógico matemático.
Otros
factores que han hecho caer la balanza en la dinámica educativa en México son
las desigualdades sociales y la equidad, aunado a hogares inestables,
condiciones de vida precarias, hacinamiento familiar, pobreza, niños que
trabajan para apoyar la economía en la familia, entre otras, que influyen de
manera determinante en el abandono escolar y el rezago educativo.
La aplicación de la reforma educativa de 2013 siguiendo
los parámetros de la OCDE, no consideró al magisterio y las necesidades
educativas de los sectores sociales, la propuesta de la reforma educativa se
problematizó en la manera en la que fue impuesta y la resistencia del
magisterio, siendo necesario analizar los parámetros de la OCDE con referente a
su postulado de cooperación para mejorar la calidad de la educación de las
escuelas mexicanas, esté apuntaló a considerar la reforma como estrategia
política laboral.
En el
año de 2019 a la entrada del nuevo gobierno, se abroga la reforma educativa de
2013 y la nueva reforma establece el garantizar la educación inicial hasta el
nivel superior, que esta debe ser obligatoria, universal, inclusiva, pública,
gratuita y laica, así como contar con un enfoque a los derechos humanos e
igualdad sustantiva y retoma la labor docente, así como su profesionalización.
Lo que
el actual gobierno hizo fue enfocarse particularmente en el tema de rendición
de cuentas en educación y con respecto al magisterio constituyó un esquema de
carrera docente no tan ligada a méritos y menos estandarizado, en cuanto a la
capacidad de aumentar los niveles en mejora de los aprendizajes destaca la
adecuación curricular con base al contexto del alumno y una inversión mayor
para los sectores más vulnerables.
La
excelencia en la educación no se puede exigir sin las condiciones suficientes
para realizar un buen trabajo docente, implica el apoyar la
capacitación continua, el considerar aulas e instalaciones adecuadas, el
asegurar equipamiento suficiente, acceso a tecnologías de la informática y la
información, incrementar los recursos y un mejor salario para los docentes, así
como lo recomienda la OCDE para México.
El gobierno
de México debe emitir políticas públicas acordes con las necesidades de los
ciudadanos en las diferentes regiones del país, necesita buscar la colaboración
de organismos que realmente ayuden con ideas y propuestas, acciones tendientes
a superar las deficiencias de nuestro sistema educativo y, sobre todo, a
solucionar los problemas de nuestra población y no solo responder a las
exigencias de las evaluaciones internacionales, ya que las recomendaciones están
enfocadas a otras realidades.
El
sistema de información y el proceso de evaluación del aprendizaje deberían ser
los ejes a partir de los cuales fluya la información para crear nuevos métodos
y estructuras escolares que funcionen mejor para el aprendizaje y el éxito de
los estudiantes mexicanos. Otros indicadores clave se relacionan con el
desarrollo profesional de los docentes, la toma de decisiones en el ámbito
escolar, la equidad de las oportunidades educativas y las reformas relacionadas
con contenidos y planes de estudio.
La
principal función de los organismos internacionales como la OCDE es ofrecernos
una información sistémica, relevante y significativa sobre la realidad
educativa en nuestro país, detectar los problemas y llamar la atención sobre lo
que está sucediendo, de ahí la importancia de llevar una cuidadosa selección
para poder comprender esa realidad y nos apoye en la toma de decisiones. A
pesar de que existen grandes diferencias entre países, tendremos que
enfrentarnos a la exigencia de un nuevo orden educativo mundial.
Bibliografía
Acuerdo de cooperación México-OCDE Para Mejorar la Calidad de la Educación de las Escuelas Mexicanas. Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico 2010. Revisado en https://www.oecd.org/education/school/46216786.pdf
Lara Ruiz (2020). Importancia que la OCDE otorga a la educación. Su estudio desde la Educación Comparada. Revista electrónica red social educativa. Revisado en https://redsocial.rededuca.net/importancia-ocde-educacion-comparada
Ordorika, I. y Rodríguez, R. Cobertura y estructura del
Sistema Educativo Mexicano: problemática y propuestas. UNAM. Extraído el 10 de
enero de 2018 en
http://www.planeducativonacional.unam.mx/CAP_07/Text/07_01a.html
Subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales. Revisado en línea el 08/06/2021 en https://www.subrei.gob.cl/sala-de-prensa/noticias
Tedesco Juan
Carlos. Educar para la Justicia Social. Nuevos Procesos de Socialización, Ciudadanía
y Educación en América Latina. Revisado el 09/06/2021 en https://maestrias.clavijero.edu.mx/cursos/MPPGEET2SEMC/modulo3/documentos/tema3.6/Educar%20para%20la%20justicia.pdf
[1] OCDE, 2021. Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos (PISA). Revisado el 08/06/2021 en https://www.oecd.org/centrodemexico/medios/programainternacionaldeevaluaciondelosalumnospisa.htm

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